top of page
Buscar

Sentir dentro de ti ¿Qué es verdad?



Hay días en los que despierto muy sensible, días en los que extraño profundamente mi país y la vida que dejé atrás. Días en los que me gustaría tener cerca todo aquello que me resulta familiar, donde la añoranza forma un nudo en la garganta y mis ojos se llenan de lágrimas.

...Hoy fue uno de esos días.


Y mientras observaba lo que sentía, me repetía algo que considero importante

"Está bien sentir lo que siento", Sin embargo, me di cuenta de algo curioso, a veces no queremos mirar de frente nuestras emociones porque tememos descubrir la verdad que esconden.


Y entonces apareció una pregunta de mis guias:


¿Cuál es la verdad de tu sentir? Una pregunta simple, pero profundamente reveladora.


Mi primera respuesta fue inmediata, Extraño lo conocido.


Y después surgió otra pregunta:¿Y qué tiene de malo esa verdad?


Fue entonces cuando aparecieron mis miedos ...

Porque extrañar lo conocido puede hacerme cuestionar mis decisiones.

Puede llevarme a preguntarme si realmente estoy haciendo lo que quiero,

si estoy en el lugar correcto o si elegí el camino adecuado.


Pero la siguiente pregunta fue aún más profunda:

¿Cómo puedes saber si es correcto para ti? mis guías contestaron Detrás del sentir está la respuesta.

Porque solo atravesando lo que sentimos podemos encontrar nuestra verdad. Y es precisamente esa verdad la que nos permite confiar en nosotros mismos y validar nuestras decisiones.


Muchas veces creemos que la duda es el problema.

Pero hoy estoy entendiendo algo diferente.


La duda no siempre aparece para detenernos.

A veces aparece para ayudarnos a reafirmar nuestra verdad.


Y cuando seguí observando mi sentir, descubrí algo sorprendente:

En realidad, no hay duda.

Hay nostalgia.


existe  un sentimiento que extraña lo conocido.

Un sentimiento que simplemente quisiera volver por un momento a aquello que ama, abrazarlo y después regresar nuevamente a la vida que está construyendo.

Porque hoy mi verdad es esta "EXTRAÑO MÉXICO"


Extraño a mi familia, mis referencias, mis costumbres y la sensación de saber exactamente cómo moverme por el mundo.

Pero también es verdad que me gusta cómo me siento aquí.

Me gusta la persona que estoy siendo en esta nueva etapa.

Me gusta sentir que estoy construyendo una vida más alineada conmigo, aunque eso implique soltar lo conocido.


Curiosamente, hoy dos personas me preguntaron:

—¿Estás contenta en Valencia?

Y mi respuesta fue inmediata:

—Sí.

Sí, lo estoy.

Me siento cómoda.

Me siento haciendo lo que quiero hacer.

Me siento libre de muchos juicios, expectativas y protocolos que antes cargaba sin darme cuenta.

Aquí siento que puedo elegir desde mí.

Y, al mismo tiempo, también siento nostalgia.

También extraño.


También hay días en los que deseo sentir hogar.

Y quizás esa es la gran enseñanza.


No tenemos que elegir entre una cosa o la otra.

Podemos amar el lugar donde estamos y extrañar el lugar de donde venimos.

Podemos sentirnos libres y sentirnos solos algunos días.

Podemos estar exactamente donde queremos estar y, aun así, llorar por aquello que dejamos atrás.


Porque la nostalgia no siempre significa que debamos regresar.

A veces simplemente significa que hubo algo que amamos profundamente.

Y cuando miro con honestidad lo que siento, descubro que no estoy dudando de mi decisión.


Estoy honrando mi historia.

Estoy agradeciendo lo vivido.

Estoy despidiéndome poco a poco de una versión de mí para darle espacio a la mujer que hoy estoy eligiendo ser.


Quizás esa sea la verdad de mi sentir.

No quiero volver porque haya cometido un error.

Solo extraño aquello que amé.

Y mi nostalgia no contradice mi elección.

Mi nostalgia es parte de ella.



Andrea Argüelles 


                                                    Que nunca dejes de volver a ti.
 
 
 

Comentarios


bottom of page